Comienza proyecto que promoverá acciones para el uso sostenible de las montañas en 36 comunas

En regiones Metropolitana y de Valparaíso:

Con una inversión de US$32,6 millones en 5 años, la iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente que cuenta con el apoyo de ONU Medio Ambiente, busca promover el uso sostenible de la tierra y proteger la biodiversidad en corredores biológicos de montaña. El principal objetivo es el de potenciar los beneficios que nos entregan las montañas tales como provisión de agua, purificación de aire, formación de suelos, polinización, recreación y sustento de la biodiversidad. De resultar exitoso este proyecto, podría extenderse en otras comunas en todo Chile.

Considerando que la zona central de Chile posee uno de los 5 ecosistemas mediterráneos únicos a nivel mundial y a que existe una creciente degradación de la biodiversidad en sus suelos, aguas y bosques, incrementada en los últimos meses con los incendios, desde el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y ONU Medio Ambiente, se impulsó el proyecto “Protegiendo la Biodiversidad y Múltiples Servicios Ecosistémicos en Corredores Biológicos de Montaña, en el Ecosistema Mediterráneo de Chile”.

Se trata de una iniciativa financiada a 5 años por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés) con una inversión de US$5,6 millones y de US$27 millones de co-financiamiento por parte de los sectores público y privado.

El objetivo del proyecto es potenciar los beneficios que nos entregan las montañas tales como provisión de agua, purificación de aire, formación de suelos, polinización, recreación y sustento de la biodiversidad. Para esto se busca consolidar iniciativas públicas y privadas que conserven y promuevan el cuidado de la biodiversidad en las áreas de montaña del ecosistema Mediterráneo en las regiones Metropolitana y de Valparaíso.

El proyecto intenta inicialmente disminuir el impacto que existe en la zona, pese a los esfuerzos realizados por instituciones públicas y privadas en los últimos 10 años, para revertir el contexto. A esto se suman, una serie de causas subyacentes a los factores de presión que no han sido suficientemente aminoradas. Entre ellas se encuentra la escasa conciencia y sensibilización por la protección de la biodiversidad y los beneficios que ésta provee a la comunidad. Además, se suma la necesidad de fiscalizar y controlar las intervenciones en el territorio silvestre, entre otros factores.

El proyecto se desarrollará a través de tres componentes. Uno de ellos busca potenciar la gestión ambiental local, como eje estratégico que permitirá un desarrollo sustentable del territorio. De esta manera, se involucra el fortalecimiento de unidades ambientales municipales, incorporando temáticas ambientales tradicionales, el manejo y conservación de la biodiversidad, aguas y suelos, así como también la prevención de incendios. Así, se mejorará la gobernanza ambiental en los 36 municipios donde se emplaza cada uno, los cuales cuentan con territorio silvestre de montaña. En este sentido, se promoverán y fortalecerán iniciativas exitosas de modelos de gobernanza ambiental territorial.

Los otros dos componentes, tienen en objetivo de minimizar el impacto negativo que tienen algunos rubros productivos sobre la biodiversidad, fomentando las buenas prácticas en actividades agrícolas, ganaderas, el turismo y del sector minero. Además, se busca determinar, monitorear y relevar beneficios para la población de estas regiones derivados de la conservación de la vegetación nativa. Adicionalmente, junto con sensibilizar en los aportes de la biodiversidad, se perfeccionarán instrumentos de incentivo a la producción con fines de protección de los recursos naturales, declarándose en medio de este escenario – y por primera vez en Chile–, la figura de “Distrito de Conservación de Suelo, Agua y Bosque” en un área piloto. De resultar exitoso este proyecto se podría a futuro replicar en otras comunas de todo el país.

Actores involucrados
Esta iniciativa ha sido impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y ONU Medio Ambiente, desde donde se conducirá el proyecto en alianza con actores claves para cumplir los objetivos como el Ministerio de Bienes Nacionales (MBN), la Asociación de Municipalidades Rurales (AMUR), la Asociación de Parques Cordillera, el Gobierno Regional de Valparaíso y Metropolitano, las Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (SUBDERE), el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL), el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP, del Ministerio de Agricultura), la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), las Seremis de Medio Ambiente (V y RM), las Seremis de Agricultura (V y RM), Fundación Sendero de Chile, The Nature Conservancy (TNC), Universidades, centros de Ski, sector minero, entre otros importantes colaboradores.

Respecto de los 36 municipios involucrados, la lista la conforman en la Región Metropolitana: Alhué, La Florida, Padre Hurtado, San Bernardo, Huechuraba, El Monte, Buín, La Reina, Paine, San José de Maipo, Isla de Maipo, Quilicura, Calera de Tango, Lampa, Peñaflor, San Pedro, María Pinto, Maipú, Colina, Las Condes, Peñalolén, Talagante, Melipilla, Pudahuel, Curacaví, Lo Barnechea, Pirque, Til‐Til, Puente Alto y Vitacura. De la Región de Valparaíso se considera a Olmué, Quilpué, Casablanca, Cartagena, San Antonio y Santo Domingo.