GEF Montaña visita unidad piloto de Paisaje de Conservación Valle Río San Pedro

Con el objetivo de conocer una experiencia de unidad demostrativa del Paisaje de Conservación de la comuna de Los Lagos y Máfil, en la región de Los Ríos, nuestra encargada de Gestión Ambiental Local Solange Daroch del proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña, visitó la zona. La idea era evaluar la posible implementación de un piloto similar, en el área del proyecto, de la región Metropolitana y/o Valparaíso.

Debido a la importancia del proyecto, en la visita también participaron el senador Alfonso de Urresti, el Subsecretario de Medio Ambiente Cristián Gutiérrez, el alcalde de Los Lagos Samuel Torres, el alcalde de Máfil Eduardo Sepúlveda, la Seremi de Medio Ambiente de la región de Los Ríos Carla Peña, el encargado del Área de Recursos Naturales de la Seremi de Medio Ambiente Región Metropolitana Germán Venegas y la directora de la Asociación Parque Cordillera Deborah Raby, entre otros profesionales y organizaciones sociales de la zona.

Esta pionera iniciativa busca instalarse como una nueva figura de protección ambiental en el Proyecto de Ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El Paisaje de Conservación Valle Río San Pedro es un proyecto innovador de protección y manejo sustentable de recursos naturales, basado en un modelo de gestión participativo e inclusivo, impulsado desde el año 2008 por el Ministerio del Medio Ambiente.

Este Paisaje de Conservación se describe como un territorio habitado que conserva un rico patrimonio cultural expresado en diversas tradiciones, saberes y prácticas productivas tradicionales como la ganadería, la agricultura y el manejo forestal. Todas estas actividades, que son la base del ingreso familiar de sus habitantes, dependen estrechamente de los servicios que brindan los ecosistemas naturales.

Vanessa Ojeda es dueña de un predio donde existe una de las primeras unidades piloto de esta iniciativa y que hoy demuestra sustanciales avances en reforestación de bosque nativo. Ella evidencia que el proyecto ha sido una gran ayuda: “Hemos restaurado bosques que estaban perdidos, pero sobre todo por el agua. Con las plantaciones de eucalipto se ha visto una gran baja del agua disponible. Ahora el bosque esta inmenso, cada propietario del sector quiere hacer lo mismo, hay mucho entusiasmo y esperamos que siga así. Es una ayuda para todos, incluso para la tierra.”

Los pequeños fragmentos de bosque nativo permiten la conectividad entre ambas cordilleras y favorecen la presencia de numerosas especies de alto valor de conservación, muchas de ellas endémicas y clasificadas en alguna categoría de amenaza (Monito del Monte, Pudú, Guiña, Torcaza, Huillín y la Huella chica, entre otras).

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