Palma chilena, gigante y frágil

La palma chilena (Jubaea chilensis (Molina) Baill.) es la única palma nativa de Chile continental y es endémica de nuestro país, es decir, no se encuentra de forma natural en ninguna otra parte del mundo.

Si bien en 2008 el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) la catalogó como especie “Vulnerable”, hoy por hoy existen nuevos antecedentes que proponen se reclasifique a categoría “En Peligro”. La categoría “Vulnerable” otorgada por el Tercer Proceso de Clasificación de Especies se fundamentó en la sospecha de una reducción de al menos el 50% de su área de ocupación en los últimos 300 años, señalando también que existían otras amenazas. Justamente a éstas se refirió la Corporación Nacional Forestal (CONAF), quien entregó una ficha técnica al 14o Proceso de Clasificación de Especies que se encuentra en desarrollo, indicando que las tres principales amenazas actuales que afectan a la palma chilena son la extracción desmesurada de semillas conocidas como “coquitos”, el ganado que se alimenta de sus brotes, y los incendios forestales que dañan a la vegetación acompañante.

Estas amenazas afectan directamente la regeneración de palma chilena y con ello su subsistencia a largo plazo. Esto es relevante pues si bien la palma chilena se distribuye desde Coquimbo al Maule, solo se encuentran 12 poblaciones aisladas entre sí que en total alcanzan unos 120.000 individuos, los que no representan más del 2,5% de la población existente a comienzos del siglo XIX. Más aún, la mayoría de las poblaciones naturales de palma se componen de ejemplares adultos de bastante edad, siendo que debieran encontrarse individuos de variadas edades y estratos, por lo que puede entenderse que los palmares están envejeciendo.

Palma chilena y vegetación nativa

Además de la alta frecuencia de incendios en la Zona Central de Chile, existen otros factores que han afectado a la vegetación acompañante o aledaña a la palma chilena.

Los cambios de uso de suelo para agricultura, silvicultura y uso urbano, han generado una reducción de la vegetación nativa y con ello la disminución del área de ocupación de la palma chilena. El uso ganadero, sumado a la presencia de roedores y conejos, ha expuesto a palma chilena al consumo de sus plántulas, las que dependen de la protección que le brinda vegetación nativa la cual les genera el llamado “efecto nodriza”. Es por ello que la vegetación acompañante de palma chilena es vital para la regeneración de la especie.

Usos: un poco de historia
La palma chilena ha sido utilizada históricamente por lo que forma parte de la cultura rural chilena, asociándose a una multiplicidad de usos, y manteniéndose muchos de ellos hasta la actualidad.

Sus hojas han sido usadas para festejar Domingo de Ramos, y se cuenta que con ellas antiguamente se hacían sillones, casas, canastos y otras artesanías. Las ramadas justamente se construirán con hojas de palma. Por otro lado, la espata o “canoa” que alberga los “coquitos” de palma se utilizaba para colocar flores y adornar las casas. Inclusive, existen registros de que los araucanos se alimentaban de la pulpa de palma chilena, consumo que es mencionado por el cronista Gerónimo de Bibar. Por otro lado, la belleza de la especie le ha dado un gran valor ornamental, por lo que se le comercializa y planta en patios particulares, plazas y jardines, encontrándose ejemplares adultos plantados en el Cerro Santa Lucía y en la Plaza de Armas.

La extracción de la savia de palma chilena para producción de miel es ampliamente conocida al igual que el consumo de sus semillas o “coquitos”. Antiguamente este tipo de extracción fue una actividad económica de importancia, la miel especialmente en épocas de escasez de otro tipo de azúcares de consumo humano, y el coquito para la realización de confites y aceite siendo incluso exportado en grandes cantidades a Perú. Según registros de Benjamín Vicuña Mackenna, la explotación habría comenzado a mediados de 1700 y ya en la época colonial habrían existido muchas prohibiciones de Cabildo y Real Audiencia para la tala de la palma chilena, las cuales se efectuaron con fin de poder mantener la exportación de coquitos.

Las poblaciones de palma chilena más cercanas a zonas rurales concentradas han sido las más fuertemente explotadas y extraídas, y cuyos impactos ambientales no han sido considerados. La demanda de “coquitos” generalmente se efectúa de forma descontrolada en la mayoría de las localidades donde se encuentra la especie, afectando su regeneración.

Potencialidades de la palma chilena

Una característica notable de la palma chilena es que posee un gran potencial para la reforestación y recuperación de zonas áridas y semiáridas, debido a su resistencia a suelos secos y de mala calidad y a la versatilidad de hábitat que soporta. Esto puede ser relevante considerando que las zonas de secano presentan condiciones desfavorables donde la palma chilena puede presentarse como una alternativa productiva, ideal para pequeños propietarios que quieran darle uso a sus suelos degradados.

La venta para uso ornamental y la producción de “coquitos” podrían ser una alternativa. Las palmas pueden venderse en los primeros años de vida, en tanto que los “coquitos” comienzan a producirse entre los 30 y 40 años de la palma, pudiendo cada ejemplar generar entre 8 y 85 kg.

Curiosidades

  • Palma chilena, al igual que otras palmeras, taxonómicamente pertenece a la clase Monocotiledónea, por lo que no puede considerarse un árbol sino más bien un “pasto gigante”.
  • Es una especie monotípica, única especie viviente del género Jubaea, que se incluye dentro de la familia Palmaceae.
  • Es endémica chilena del área de Chile Central de clima mediterráneo, entre los paralelos 30° y 35°, entre las regiones de Coquimbo y el Maule.
  • Es considerada de las palmeras más australes del mundo.
  • Puede llegar a vivir 1.000 años y medir hasta 30 m de altura.
  • Aunque las palmas adultas tengan un tronco de entre 0,8 a 1,3 m de diámetro generalmente, puede llegar a medir hasta 2 m de ancho, por lo que es reconocida como la palmera más gruesa del mundo.
  • Gabriela Mistral hizo un poema sobre palma chilena en su libro póstumo “Poema de Chile”.
  • El pintor chileno Onofre Jarpa, quien pintaba paisajes típicos chilenos, incluyó en sus obras paisajes donde destaca la palma chilena.

Referencias bibliográficas
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