Relevan importancia de conservación de los murciélagos

Desde el Ministerio del Medio Ambiente explican que estos mamíferos voladores son claves, por ejemplo, en el control de plagas que afectan a la agricultura.

No gozan de popularidad. Son famosos, pero por poblar películas de terror y pesadillas. Quizás es por culpa de Bram Stoker y su Drácula, porque son criaturas nocturnas o porque no se ven tiernos o bonitos, pero con los murciélagos se puede aplicar perfectamente el dicho: “las apariencias engañan”, pues son criaturas cuya existencia beneficia directamente a los humanos.

Como muestra un botón:  todos los que aman un tequila, deberían agradecer sus “margaritas” y “golpeaditos” a estos mamíferos alados, ya que es un murciélago el principal polinizador de los agaves de donde se obtiene esta bebida alcohólica. La explicación es simple. La flor de esta planta sólo se abre de noche y son los murciélagos los encargados de su polinización.

Los murciélagos que pueblan Chile son tan laboriosos como sus hermanos mexicanos, y juegan, por ejemplo, un papel fundamental en el control de plagas al comer insectos que pueden ser una grave amenaza para la agricultura. Su presencia, permite ahorrar pesticidas, lo que también tiene un efecto positivo en la salud de las personas. Según estudios realizados en Estados Unidos, el trabajo de estos mamíferos permite un ahorro de pesticidas calculado en US$22,9 millones anuales, al eliminar naturalmente las plagas.

Por ello, expertos chilenos esperan estudiar los beneficios del murciélago en las viñas orgánicas para combatir plagas como la lobesia botrana.

Con el fin de avanzar en la conservación de los murciélagos y sensibilizar sobre su rol fundamental en los ecosistemas, el Ministerio del Medio Ambiente organizó junto al Programa para la Conservación de los Murciélagos de Chile y el Instituto de Filosofía y Ciencias de la Complejidad, el taller “Los Murciélagos en la Gestión Ambiental de Chile”.

En la cita participaron profesionales del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental, del Servicio Agrícola y Ganadero, del MMA, profesionales del GEF Montaña y expertos del Programa para la Conservación de los Murciélagos de Chile. Ello, “en miras de favorecer la conservación del murciélago, a través de mejorar un instrumento de gestión que tiene que ver con el SEIA en torno a la evaluación del murciélago”, explicó el jefe del Departamento de Conservación de Especies de la División de RRNN y Biodiversidad del Ministerio del Medio Ambiente, Charif Tala.

Situación en Chile

Los murciélagos son los mamíferos que más alarmantemente están declinando en número de especies y abundancia en todo el mundo. En Latinoamérica enfrentan un altísimo nivel de destrucción de sus colonias, siendo además el grupo menos contemplado en programas de conservación.

En nuestro país se han descrito 13 especies de murciélagos, la mayoría son insectívoras, una es nectarívora (consume néctar) y una hematófaga (consume sangre). Cinco de las especies son conocidas solo en el extremo norte de Chile y las demás tienen una distribución mayor en la zona central y sur del país.

A la fecha, once de las 13 especies ya han sido evaluadas según estado de conservación. Dos están consideradas Amenazadas (una En Peligro y una Vulnerable), otras dos quedaron como Casi Amenazadas, cinco como Preocupación Menor y otras dos en la categoría de Datos Insuficientes.

Murciélagos y humanos

“Hay muchos murciélagos dentro de las ciudades y la mayoría de los individuos hacen su vida sin que las personas nos demos cuenta ni siquiera de que están”, explica Charif Tala. Agrega que “a veces algunas de las colonias se instalan en lugares que nos incomodan, por ejemplo en el entretecho de una casa, pero hay un época del año, por lo general en periodo de reproducción, en que los juveniles salen a volar y, como buen juvenil, tienden a ser más lesos, y a veces equivocan el camino y entran por alguna ventana”.

En caso de que una persona se encuentre con un ejemplar, no debe manipularlo a mano desnuda y debe evitar que tomen contacto con perros y gatos de la casa. Se puede llamar a los servicios de salud, que hacen una investigación pasiva de posible rabia, para tomar las medidas precautorias si así fuera el caso.

A nivel productivo, los parques eólicos pueden ser peligrosos para los murciélagos, pues pueden morir por colisión o barotrauma (las hélices producen cambios en la presión del aire que causan graves lesiones internas en estos mamíferos). “En términos de las medidas, probablemente hay factores que tienen que ver con el emplazamiento de las torres. Es necesario tener una muy buena línea base para ver si en el área hay una población importante de murciélagos y eso puede llevar a que el parque mueva un poco la ubicación”, explica Tala.

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